Cada inicio de curso es una oportunidad para renovar ilusiones, fortalecer nuestro compromiso y seguir creciendo como comunidad educativa. En este 2025-2026, las Escuelas y CEPAS de la Fundación Dolores Sopeña lo hacemos bajo el lema que nos invita a mirar más allá de lo cotidiano: “Sopeña transforma vidas”.
Es un slogan que contiene una declaración de intenciones. Creemos que cada gesto puede marcar la diferencia: una palabra de aliento, un espacio de escucha, un acompañamiento sincero.
La transformación comienza en el interior de cada persona, en la manera de pensar, de sentir y de actuar. Y desde ahí, se extiende hacia los demás, creando lazos de fraternidad, respeto y promoción personal.
La Pastoral nos recuerda que nuestros/as destinatarios/as son personas diversas, con realidades muy diferentes, que necesitan ser acogidas y escuchadas.
A ellas ofrecemos un camino en la acción de transmitir la fe, especialmente en los contextos actuales (nueva evangelización), cargado de esperanza y abierto al encuentro.
Este curso ponemos especial atención en dos de nuestros valores institucionales: la promoción y el respeto.

Promoción entendida como impulso y acompañamiento para que cada estudiante descubra y desarrolle sus talentos y, respeto, como base de toda relación humana, reconociendo la dignidad del otro y la propia, al estilo de Dolores Sopeña.
El cartel de este curso nos invita a detenernos y reflexionar. ¿Qué significa “transformar la vida” en nuestra realidad diaria? ¿De qué manera podemos ser testigos cada uno de nosotros y nosotras de ese cambio que queremos inspirar a nuestro alrededor? La respuesta está en la coherencia de vida, en la alegría de servir y en la construcción diaria de comunidad.
En la Fundación Dolores Sopeña creemos en el poder de la educación como motor de transformación. No solo de conocimientos, sino de corazones y de proyectos de vida. Con tiempo, esfuerzo y dedicación, juntos podemos marcar la diferencia.
Este curso, asumimos la misión de seguir transmitiendo el Carisma Sopeña, como invitación a vivir la fraternidad y a ser instrumentos de una renovación que, poco a poco, cambia historias, abre caminos y da sentido. Porque en cada aula, en cada gesto y en cada encuentro… Sopeña transforma vidas.






